miércoles, 24 de julio de 2013

lunes, 15 de julio de 2013


7 Historias para una niña en la ventana. Textos de Kiko Nuez.
Cuando ya no había más cosas que hacer en la casa, era casi medio día y por eso la niña se daba tanta prisa, atravesando las calles como una centella ilusionada. La gente se apartaba y siempre algún perro vagabundo se unía a la carrera. Impaciente, cruzaba el ancho parque sintiendo bajo los pies la yerba. Luego llegaba al viejo barrio de casas enormes con buhardillas y veletas y los jardines en flor detrás de vallas siempre recién pintadas. De súbito aparecían los vigilantes, hombres de uniforme y barriga grande que trotaban un momento tras de ella pero que nunca conseguían atraparla. Y por fin, alcanzaba su destino, con el corazón latiendo como una locomotora; aún la acompañaba un perro más asustado que cómplice que enseñaba su larga lengua y su mirada triste. Entonces había que tener cuidado, arrastrarse y cruzar la cerca por un boquete en el alambre para pegarse imperceptible a la pared del edificio. Se acercaba a la ventana, de puntillas; sus ojos descubrían el interior con sigilo, como un periscopio explora la superficie del mar. Dentro había niños, niños como ella asistiendo a la última clase de la mañana, sentados en pupitres entre los que andaba una maestra hablando de las cosas del mundo y que decía algo relativo a que la pobreza llega sólo cuando la gente multiplica sus deseos.
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La niña, armándose de valor, por fin se asomó a la ventana.
El perro, sintió curiosidad, pero alzándose sobre las patas traseras no llegaba ni a mitad de camino. Entonces se puso a ladrar.
¡Cállate!, dijo la niña, o conseguirás despertarle.
Pero ya era demasiado tarde.
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Su vecina, que iba a la misma clase siempre sacaba mejores notas y aquello no podía ser. Ella era muy lista Calixta y no admitía rivalidades.
-          ¿Espejito, espejito, hay alguien más lista que yo?.
Y aunque el espejo no decía nada, en su envidiosa cabeza sonaba con voz grave:
-La veciiinaaaa.
Decidió averiguar el truco del almendruco y a última hora de la tarde atravesó el jardín de la casa y se puso a espiarla por la ventana.
- ¡Ajá, te pille!.
Ahora ya por fin sabía el secretísimo misterio de los sabios alquimistas de Babilonia: La vecina estaba estudiando.
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Cuando la niña volvió y se asomó a la ventana, la maleta ya no estaba sobre la cama.
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Parecía que ya habían dejado de buscarla y por eso se asomó a la ventana, con cuidado de que no la descubrieran. Suponía que todos se habían olvidado ya de que fue ella la que se comió la tableta entera de chocolate.
Y estaba equivocada.
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La nieta se asomó con mucho cuidado a la ventana para ver a su abuelo sin ser descubierta, le  adoraba, había sido entrañable, pero bajo ningún concepto quería volver a ser confundida con su primera novia.
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Todo el mundo le decía lo feo que era mirar por la ventana de la vecina. No hay que fisgonear en los asuntos ajenos, le repetía una y otra vez su madre. No metas las narices en lo que no te importa, le decía su hermana mayor. Siempre idéntica cantinela: Es una señora mayor, no la molestes con tus juegos. La gente tiene derecho a la intimidad, le indicaba su padre. Pero era imposible resistirse a la presencia de la vieja, siempre inmóvil en su mecedora y observar como con una lentitud inexorable, su cara, llena de gusanos, se iba transformando en calavera.
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sábado, 22 de junio de 2013

Recientes
Óleo sobre tabla 97x120 cm

 Óleo sobre tabla 97x130 cm
Óleo sobre tabla 80x100 cm

lunes, 13 de mayo de 2013

Óleo sobre tabla. 85x85

Óleo sobre tabla. 100cm x 80cm


Llevo dos años ilustrando y he dejado mis cuadros a un lado. Estos son los primeros cuadros del 2013.

martes, 9 de abril de 2013

el pez bobo (colaborador en la historia- Gonzalo Nuez- 7años)



LA HISTORIA DEL PEZ BOBO
Erase una vez un pez tan bobo que nadaba junto a sus hermanos y siempre los saludaba una y otra vez porque no recordaba haberlos visto antes. Es fácil reconocerle porque habla sin parar y tiene cara de bobo.
Un día  creyendo que se metía en una cueva se metió en la boca de un calamar. Cuando se dio cuenta que no podía salir, sin tener ni idea de donde estaba, se puso a chillar:
-Déjame salir, déjame salir,  ¡que quiero saliiiir!decía
El calamar se asustó con tanto grito, y dijo, ¿Que quieres? ¿Pero no te enteras de que te he comido? 
-¡Quiero salir de aquí, buscaba una cueva y sin querer me metí en tu boca!- dijo el pez.
-Que buena idea, allí hay una cueva para descansar y hacer la digestión- pensó el calamar.
Y sin querer el calamar se metió en la boca de un tiburón que estaba bostezando.
De nuevo el pez bobo gritaba y gritaba:  
-¡Dejame saliiiir, que quiero irme de aquiiiiii!
El tiburón se quedó alucinado, 
-¿Pero tu quien eres? ¿Porqué no te callas?
El pececillo le contó la historia al tiburón, pero el tiburón sólo tenía ganas de dormir
la siesta, asi que vió una gran cueva y nadie a la vista y ......¡ se metió en la boca 
de una gran ballena que aprovechaba para  beber agua! 
La cosa iba de mal en peor, y el pez bobo no veía forma de salir de ahí. Cada vez estaba más
nervioso, y cada vez hablaba más y gritaba más.
¡Dejame saliiiir, que quiero irme de aquiiiiii!



La ballena, el tiburón y la medusa estaban tan hartos de oírle hablar que se pusieron de 
acuerdo para que les dejase tranquilos. El plan consistió en deshacer el problemón. La ballena
abrió la boca y el tiburón escapó corriendo.El tiburón abrió su boca a pesar de que tenía hambre y el calamar salió corriendo, y por último el calamar lo escupió fuera de su boca y movió 
sus tentáculos con gran rapidez para alejarse cuanto antes de allí. 
El pez por fin parecía que se iba a callar, pero no, ahora decidió agradecerles a los tres su 
detalle. Estos nadaron todo lo rápido que pudieron y no volvieron a acercarse nunca más por allí.. 


domingo, 31 de marzo de 2013

Nuevo proyecto: Aspie el dinosaurio.
 Cuento de la escritora Pilar Esteban.
This is my new project, the story of "Aspie the dinosaur"   writer Pilar Esteban.

jueves, 21 de febrero de 2013

Cuento de Valentina

Ilustraciones para el cuento de Valentina donde ilustradores granadinos ilustramos un cuento en común.

El cuento entero está en http://www.unperiodistaenelbolsillo.com/valentina/



miércoles, 12 de diciembre de 2012

lunes, 5 de noviembre de 2012

lunes, 8 de octubre de 2012

                               Nueva ilustración del cuento Paulina y Blanche de la entrada de agosto.

viernes, 5 de octubre de 2012

Nuevas ilustraciones para el cuento de Paulina y Blanche


El cuento sigue hilvanándose  en la entrada de agosto.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Historia de Paulina y Blanche








Paulina y Blanche son hermanas, y viven en una granja  cerca de Rotterdam.



Paulina es la mayor y regenta una charcutería donde vende todos los productos de su granja.
Tiene un problema, siempre huele a embutidos por lo que la persiguen todo tipo de animales atraidos por su buen olor..........




La pequeña de las hermanas cuida de la granja. Es muy tímida y no soporta los ruidos fuertes. 









Un mañana..... en que Paulina se dirigía a trabajar a la charcutería.... 



Blanche recibió una visita, era su vecina la que siempre estaba embarazada. La seguían una ristra de niños detrás
y traían un gran huevo. Paulina lo cogió con cuidado, estaba calentito y era muuuy suave. No salía de su asombro y no supo que decir, normalmente no decía nada. Las dos se sonrieron y volvieron a sus quehaceres. Se le olvidó preguntar que debía hacer con él, así que se puso a cavilar......¿Sería para comer debía hacer una gran tortilla? o ¿Sería para incubar y debería mantenerlo caliente? Pensó en su vecina, y estaba segura de que ...aquello había que incubarlo.

 Entró en la casa y lo subió al altillo, donde entraba mucho sol através del gran reloj.

Todos sus ratos libres los dedicaba a calentar el huevo y éste cada vez pesaba más y más.
 No dijo nada a su hermana, no era un secreto, Blanche no mentía, no sabía mentir; únicamente se le olvidó comentárlo. La buhardilla del reloj siempre había sido el sitio preferido de Blanche, a menudo subía allí.,Era el lugar más tranquilo de la casa, pues los animales hacen muchiiiiisimo ruido.... .
Así que Paulina no sospechó que pasaba nada raro, Blanche subía y bajaba como de costumbre.
Pasaban los días y dentro del huevo algo se movía.
Al principio pensó que podía ser un huevo de oca y se disfrazó de pájaro con un gran pico por si nacía en cualquier momento. Pero poco a poco pensó que en la granja de la vecina no había ocas ni pájaros grandes, solamente vacas y niños.
- Una vaca no podía ser, pensó . Pues entonces tiene que ser un niño....
Ella no sabía como venían los niños al mundo así que le pareció natural que los niños estuviesen una época dentro de la barriga y que cuándo estuviese casi listo la madre pusiese el huevo y hubiese que incubarlo unos días. La verdad es que un bebé le hacía mucha ilusión, le gustaban más los niños que la gente mayor, a excepción de su hermana, claro, pues la adoraba. Poco a poco arraigó en ella la sensación de que había un niño en aquel huevo tan grande ........
.......y con mucho mimo lo giraba despacito, imaginándose las posturas que tendría el bebé allá adentro.

Una tarde mientras soñaba despierta con el huevo entre sus manos, se oyó un ruido largo e intenso. Soltó el huevo de golpe en una cesta y se escondió en un rincón. El corazón le iba a mil por hora.
Se tapó las orejas por instinto, siempre lo hacía para protegerse, o se tapaba los ojos para que no la vieran o se tapaba los oídos porque no quería oir. Era una maniobra para estar asalvo de lo que no le gustaba.
 Cuando se destapó los oídos buscó su huevo. Allí estaba roto y vacio. Buscó por todas partes pero sólo encontró un trozo de cáscara por el suelo. No vió que en la pared había dos bonitos ojos que la observaban.

Esperó impaciente a que su hermana volviese del trabajo y le pidió ayuda. Paulina la ayudó a buscar por toda la casa, hasta en el establo. Los animales  miraban extrañados como ellas revolvían la paja y movían todos los cubos. Cuando cayó la noche estaban agotadas. Paulina durmió esa noche con Blanche y la abrazó muy fuerte porque sabía que lo necesitaba. Blanche durmió encantada, le gustaba dormir con Paulina como cuando eran pequeñas y se despertó temprano para volver a empezar a buscar.

Muchos días estuvo buscando, hasta que una mañana vió a la vecina sentada en el porche con un nuevo bebé en los brazos. Blanche dio un salto de alegría y fue a verlo, creyó reconocerlo en seguida, era tan pequeño como ella había imaginado. Se llamaba Paul, bonito nombre pensó. 


Historia de Paulina y Blanche








Paulina y Blanche son hermanas, y viven en una granja  cerca de Rotterdam.



Paulina es la mayor y regenta una charcutería donde vende todos los productos de su granja.
Tiene un problema, siempre huele a embutidos por lo que la persiguen todo tipo de animales atraidos por su buen olor..........




La pequeña de las hermanas cuida de la granja. Es muy tímida y no soporta los ruidos fuertes. 









Un mañana..... en que Paulina se dirigía a trabajar a la charcutería.... 



Blanche recibió una visita, era su vecina la que siempre estaba embarazada. La seguían una ristra de niños detrás
y traían un gran huevo. Paulina lo cogió con cuidado, estaba calentito y era muuuy suave. No salía de su asombro y no supo que decir, normalmente no decía nada. Las dos se sonrieron y volvieron a sus quehaceres. Se le olvidó preguntar que debía hacer con él, así que se puso a cavilar......¿Sería para comer debía hacer una gran tortilla? o ¿Sería para incubar y debería mantenerlo caliente? Pensó en su vecina, y estaba segura de que ...aquello había que incubarlo.

 Entró en la casa y lo subió al altillo, donde entraba mucho sol através del gran reloj.

Todos sus ratos libres los dedicaba a calentar el huevo y éste cada vez pesaba más y más.
 No dijo nada a su hermana, no era un secreto, Blanche no mentía, no sabía mentir; únicamente se le olvidó comentárlo. La buhardilla del reloj siempre había sido el sitio preferido de Blanche, a menudo subía allí.,Era el lugar más tranquilo de la casa, pues los animales hacen muchiiiiisimo ruido.... .
Así que Paulina no sospechó que pasaba nada raro, Blanche subía y bajaba como de costumbre.
Pasaban los días y dentro del huevo algo se movía.
Al principio pensó que podía ser un huevo de oca y se disfrazó de pájaro con un gran pico por si nacía en cualquier momento. Pero poco a poco pensó que en la granja de la vecina no había ocas ni pájaros grandes, solamente vacas y niños.
- Una vaca no podía ser, pensó . Pues entonces tiene que ser un niño....
Ella no sabía como venían los niños al mundo así que le pareció natural que los niños estuviesen una época dentro de la barriga y que cuándo estuviese casi listo la madre pusiese el huevo y hubiese que incubarlo unos días. La verdad es que un bebé le hacía mucha ilusión, le gustaban más los niños que la gente mayor, a excepción de su hermana, claro, pues la adoraba. Poco a poco arraigó en ella la sensación de que había un niño en aquel huevo tan grande ........
.......y con mucho mimo lo giraba despacito, imaginándose las posturas que tendría el bebé allá adentro.

Una tarde mientras soñaba despierta con el huevo entre sus manos, se oyó un ruido largo e intenso. Soltó el huevo de golpe en una cesta y se escondió en un rincón. El corazón le iba a mil por hora.

miércoles, 30 de mayo de 2012